¡Ya se armó el mitote cinéfilo en la capital! El Monumento a la Revolución se puso de manteles largos este sábado para dar el banderazo de salida a la segunda edición de CÁCARO: La pachanga del cine mexicano. Con el cielo chilango como testigo, cientos de capitalinos se dieron cita para disfrutar de la proyección inaugural de «El diablo fuma», una cinta que viene precedida por el éxito internacional y que ahora llega al corazón de nuestra ciudad para demostrar que aquí también sabemos contar historias de las buenas.
La Secretaría de Cultura de la Ciudad de México, de la mano con el Fideicomiso PROCINECDMX, se aventó la chamba de organizar este festival que no es cualquier cosa: se trata de una apuesta por la identidad. Bajo el lema de Creando Accesos al Cine, las Artes y la Representación Original, este festín audiovisual se extenderá desde el 19 hasta el 26 de abril, llevando la pantalla grande a rincones donde a veces la oferta cultural llega a cuentagotas, todo de forma gratuita para que nadie se quede con las ganas.
Durante el arranque, Ana Francis López Bayghen Patiño, titular de Cultura capitalina, se soltó un discurso donde puso los puntos sobre las íes respecto a la «soberanía narrativa». La funcionaria explicó que, así como se defiende el petróleo, también hay que defender el derecho a vernos en la pantalla sin filtros ajenos. Según la visión del Gobierno actual, encabezado por Clara Brugada, es fundamental que los capitalinos recuperemos el espacio público para mirarnos al espejo a través del lente de nuestros propios directores.
Por su parte, Abril Alzaga Magaña, quien lleva las riendas de PROCINECDMX, recordó que el cine nacional no puede estar encerrado en una cajita de cristal. La directora subrayó que CÁCARO es «política y pachanga» al mismo tiempo, porque al proyectar películas en las plazas, las historias dejan de ser propiedad de unos cuantos y se vuelven de todos. Desde hace ocho años, el Fideicomiso ha estado picando piedra con cineclubes y salas alternativas para que el cine mexicano no sea un lujo, sino un derecho de barrio.
La película que abrió el telón, «El diablo fuma (y guarda las cabezas de los cerillos quemados en la misma caja)», es una joyita dirigida por Ernesto Martínez Bucio que ya puso el nombre de México en alto al ganar en el prestigioso Festival de Berlín. La cinta nos cuenta la bronca de cinco hermanos que, en plena década de los 90, tienen que sobrevivir bajo el cuidado de una abuela que lucha contra la esquizofrenia. Es una historia cruda, grabada en estas calles, que nos hace sentir el miedo y la esperanza de la infancia en la gran urbe.
Pero ojo, que la cartelera viene cargadita y hay para todos los gustos. Para los que gustan de lo clásico, se va a festejar el 50 aniversario de «La pasión según Berenice» en la Cineteca Nacional, proyectada en el formato tradicional de 35 mm para que se sienta el verdadero sabor de antaño. Y para los que prefieren algo más fantástico, se celebrarán las dos décadas del «Laberinto del Fauno» del mismísimo Guillermo del Toro en la Casa del Lago, una cita imperdible para los fans del realismo mágico.
Lo más fregon de este festival es que no se queda solo en el Centro Histórico o en las zonas de siempre. La red de exhibición es tan amplia que llega a las 16 alcaldías. Ya sea que vivas en los cerros de la Magdalena Contreras, en el corazón de Iztapalapa o hasta los confines de Milpa Alta, habrá una sede cerca de ti. Desde el Barco UTOPÍA hasta el Cablebús de Cuautepec, la pantalla se encenderá para que los vecinos bajen con su banquito o su cobija a disfrutar de la función.
Incluso los más chavos tienen su lugar asegurado con funciones especiales como «Soy Frankelda», una producción de animación que se presentará en la nueva Cineteca Chapultepec. Y si lo suyo es el terror para que se les erice la piel, no se pueden perder «Kilómetro 31» en el Museo Panteón de San Fernando, un lugar que por sí solo ya impone respeto y que será el escenario perfecto para revivir una de las leyendas urbanas más famosas de nuestras carreteras.
Para cerrar con broche de oro, el próximo domingo 26 de abril se llevará a cabo la clausura en el Teatro Sergio Magaña con la película «Vainilla», una historia que retrata la lucha de siete mujeres por salvar su hogar. Si no quieren que se les pase ninguna función, los invito a consultar la cartelera oficial en el sitio web de Cine en la Ciudad. No hay pretexto para quedarse en casa, porque en esta pachanga, el invitado de honor es usted.
